Desolan Mi Casa. Me sacan a
fuera de Mi Templo.
Hijo,
Mi Sagrado Corazón Eucarístico es expulsado de su Templo. La Desolación que se
venía preparando ya se está realizando. Ahora ya está en pleno en Mi Santuario.
No han querido amarme y escucharme. Han lacerado Mi Cuerpo y han asaltado Mi
Casa.
Más
ahora Hijo se cumple Mi Profecía: Desolaron Mi Casa. La Sombra de la Muerte
llegó a Mi Templo Santo. No lo podrán derribar pero confundirá. Ya hay muchos cegados
y ensordecidos. Desolarán Mi Casa. Me sacan de Ella. Me arrastran sin piedad.
Yo
mantendré a Mis almas fieles en lo más profundo de Mi Corazón. Pues, serán las
primeras en sufrir Conmigo la Desolación que se está dando ahora. Uníos
solamente a Pedro y a Aquellos que reconocen su primacía. Pero más, sin
embargo, orad y velad. Descansen junto a Mí. La Desolación de Mi Casa será
terrible; cuando Me hayan querido quitar por completo lo que os entregué por
amor: Mi Iglesia.
Te
amo Mi Pequeño y bendigo Tu Ser. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del
Espíritu Santo. Amén. Ave María Purísima, sin pecado concebida.
