jueves, 24 de diciembre de 2015


    Abran espacio en su corazón para Jesús. Des vacíen totalmente su corazón para que Jesús lo ocupe totalmente. No den cabida al pecado, a la impaciencia, a la tibieza, a la desesperanza; si no que teniendo a Jesús en sus corazones deben cambiar de actitud, de sentimientos, de vida; deben cambiar para poder ser transformados. Si no empiezan el camino de la conversión, como debe de ser, entonces el Señor no podrá acercarlos a un camino de santidad. Deben morir a ustedes mismos, a todo lo que son, para poder vivir en Cristo y nacer en Él del Vientre Inmaculado de la siempre Virgen y Madre, para que también Ella sea vuestra verdadera Madre, Reina y Señora. Conságrense siempre a sus Dos Corazones. Vivan y dependan de Ellos. En este tiempo les invito a que ustedes sean los establos, que ustedes sean los portales abiertos para Jesús, para los hermanos.

Les amo y les bendigo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.