miércoles, 6 de julio de 2016



Mi llamado es a la conversión y a la oración para que Mis pequeños apóstoles, con su vida de conversión y con la oración, den testimonio al mundo de la Buena Nueva de Mi Hijo Jesucristo.

Pequeños míos, la conversión es una gracia que deben pedirla diariamente. Con la Divina Sabiduría comprenderán la Divina Voluntad. Morir y renunciar a sus voluntades humanas inclinadas al egoísmo por aceptar y vivir la Divina Voluntad de Mi Hijo, eso es caminar en la conversión; hacer todo lo que Mi Hijo os pide, hacer todo lo que a Mi Hijo agrada.

Recordad, pequeños Míos, que Mi Hijo y Yo sólo deseamos vuestro bien, no el bienestar del mundo, sino el bienestar espiritual, la paz con Dios, la gracia en sus corazones, la santidad. Mis pequeños están llamados para ser santos, y a través de la oración, del sacrificio y de la penitencia pero sobretodo con amor, poniendo en todo esto el amor, agradaran al Señor.

Pequeños Míos, oren por toda la humanidad, es el más grande acto que pueden hacer, el acto de caridad que pueden realizar; orar por el mundo entero. Que los cenáculos de oración sean ese consuelo y alivio para el mundo herido. Mis cenáculos de oración son una gracia para toda la humanidad porque con sus oraciones alcanzan misericordia y paz para los hombres.

Sigan orando por el mundo, sigan siendo Mis pequeños cenáculos de oración, Mis pequeñas arcas de salvación, con las cuales muchos hombres suban y se libren de la tormenta que está cayendo en todo el mundo; una tormenta de pecado, de apostasía, de ateísmo; una tormenta de rechazo al Amor de Dios.
Mis pequeños cenáculos de oración, con vuestras oraciones y entrega aliviad Nuestros Dos Corazones. Oren para que en el mundo entero pequeñas almas sigan reuniéndose para orar y salvemos juntos muchos corazones de la esclavitud de Mi adversario.


Pequeños Míos, lean y mediten al profeta Isaías en el capítulo 6.
Les amo y les bendigo, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


martes, 5 de julio de 2016



Queridos hijos, Mi Corazón Inmaculado es el refugio de pecadores, es el refugio de la humanidad. Mi Corazón Inmaculado es el puerto seguro, es la roca firme para cimentar una vida en Dios. Mi Corazón Inmaculado intercede por todos mis hijos pecadores; pero también os pide que oren por la conversión del mundo, por la paz en los corazones.

Pequeños, pidan al Espíritu Santo que les comunique los dones y las gracias de Mi Inmaculado Corazón hacia sus corazones, para que vivan las virtudes, para que vivan el amor. Pequeños, Mi Corazón Inmaculado está libre de pecado, por misericordia y designio del Señor, y vuestros corazones deberán estar puros para ver a Dios. Por eso, pequeños, pidan perdón con sinceridad, arrepiéntanse, y acudan al Sacramento de la Penitencia, para que sus corazones estén libres de la atadura del pecado y de las cadenas del egoísmo.

Pequeños, imiten Mi Corazón Inmaculado para que luego perfectamente imiten el Sagrado Corazón de Mi Hijo Jesús. Les amo y les bendigo. Para llegar al Corazón de Mi Hijo tienen que estar en Mi Corazón. Yo vuestra Madre, refugio de los pecadores, ruego al Señor por ustedes. En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén

domingo, 3 de julio de 2016



Mis pequeños hijos, Mi Corazón Inmaculado se abre para toda la humanidad para que en Él encuentren a Mi Hijo Jesús, y en Mi Corazón Inmaculado sean renovados, transformados,  moldeados en el Espíritu Santo según la Divina Voluntad.

Mis queridos hijos, escuchen Mis Mensajes, muy pocos creen en Mis Palabras y persiguen y critican a Mis pequeños apóstoles.
Hijitos, obedezcan Mis Llamados de Amor y de Conversión, preparen vuestras almas, procuren obedecer Mis Mensajes que son un don de Mi Hijo Jesús para todos ustedes.
Estoy aquí por ustedes, porque les amo y no quiero que más almas se sigan perdiendo.

Pequeños, la copa está rebosando y caerá sobre la tierra como una lluvia de la justicia para lavar y purificar lo que los hombres con sus pecados han manchado y destruido.

Pequeños míos, oren, oren.., reparen, ayunen, hagan penitencia, para que el Corazón de Mi Hijo sea consolado por todas las faltas de amor que recibe de la humanidad. Sean buenos, pequeños, sean santos, estoy con ustedes.


Mi Corazón Inmaculado intercede por ustedes.
Les amo y les bendigo, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amen


sábado, 2 de julio de 2016



Preciosa Sangre de Nuestro Señor Jesucristo

Queridos hijos, Mi Preciosa Sangre derramada como precio de vuestra salvación es la Fuente inagotable de la Misericordia, de la Vida, del Amor, del Perdón.

Queridos hijos, no sólo invoquen Mi Preciosa Sangre sino que adoren la prenda de salvación, adoren Mi Preciosísima Sangre, vuestro escudo y fortaleza en los días de apostasía en los que viven.

Pequeños, Mi Preciosa Sangre será la marca en sus almas con la cual Yo reuniré a todo Mi pequeño Rebaño, a todas la ovejitas que Yo amo, y esparciré Mi Preciosa Sangre en muchos corazones a través de vuestras oraciones para la conversión de muchas almas.

Invoquen los méritos de Mi Preciosísima Sangre y a través del sufrimiento de Mi Cruz pidan por la conversión del mundo entero.
Pequeños, Yo les amo y les bendigo.

Les he entregado Mi Sangre Preciosa, como signo de donación y de misericordia. Escóndanse en lo más profundo de Mi Sagrado Corazón para que allí vivan en la Luz y no en la oscuridad en la que actualmente está toda la humanidad.


Pidan a Mi Preciosa Sangre por la juventud del mundo, por los niños, por los enfermos, por los pecadores. Yo estoy atento a la súplica de mis pequeños apóstoles.
Les amo y les bendigo con Mi Preciosa Sangre. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


jueves, 30 de junio de 2016


Queridos pequeños hijos de la Santísima Virgen, Mi Casto y Amante Corazón ruega e intercede por todos aquellos consagrados al Inmaculado Corazón de la Madre Celestial. Pequeños, en estos tiempos tan difíciles y peligrosos, tanto para las almas como para todos los hombres, el Santo Rosario y la Adoración Eucarística, la Oración y el Ayuno, son las armas espirituales, la coraza de sus mentes y de sus corazones, para ser fuertes contra los ataques del Enemigo del Alma.

Yo protegeré a todas las almas pequeñas apóstoles de los Dos Corazones de Jesús y de María en este árido desierto de apostasía, de la falta de fe, de la persecución. A todas las pequeñas almas que sean fieles al Señor Yo los conduciré al Arca de la Salvación. En el pasado, el siervo del Señor, Noé levantó un Arca para salvar a los hombres y a las criaturas del Diluvio de la Purificación; en estos tiempos, el Señor envía al Inmaculado Corazón de la Reina del Cielo como el Arca de la Salvación, para que se refugien en esta Arca y sean protegidos del Diluvio de pecado, de blasfemias y de aberraciones, que están ofendiendo el Corazón de Jesús y están condenando muchas almas.


Oren, oren siempre, oren por todos los hombres, porque aún hay muchos que con sus oraciones pueden ser salvados, convertidos, sentir dolor de sus pecados. Pequeños hijos del Inmaculado Corazón de la Madre y Reina Celestial intercedan por todas las criaturas. Les entrego la bendición del Señor: en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén


martes, 28 de junio de 2016



Queridos hijos, Mi Corazón Inmaculado es vuestro refugio.

Todas vuestras oraciones y súplicas háganlas también por intercesión de Mi Inmaculado Corazón. Mi Inmaculado Corazón es vuestro socorro y es perpetuo, porque Su intercesión nunca acabará, siempre Estoy intercediendo por todos Mis hijos, para que crean, para que se conviertan, para que vivan en paz. Bajo Mi Manto Inmaculado serán protegidos del mundo, el demonio y el pecado.

Hijitos, invoquen siempre Mi ayuda; Yo Soy la Omnipotente Súplica que como Corredentora viene a socorrerlos de la maldad de los corazones que aún no ven la Luz de la Palabra de Mi Hijo; mas ustedes, pequeños, con Mi intercesión conviértanse en luz, en testimonio; sean la imagen de nuestros Dos Corazones para los demás; den testimonio con vuestras vidas y no tengan miedo de glorificar al Señor con vuestro testimonio y ejemplo, porque Yo socorreré a Mi hijos en cada una de sus necesidades, pero tengan fe, paciencia y fortaleza.


Mi Hijo siempre actúa en sus vidas, pero en el momento adecuado según la Divina Voluntad de Mi Hijo. Oren, pidan fe; Yo estoy con ustedes y les prometo Mi auxilio durante vuestra vida terrena. Yo les amo y les bendigo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Mi Hijo Jesús, en sus brazos, los lleva a todos en su Sagrado Corazón; glorifiquen siempre al Señor.   


lunes, 27 de junio de 2016


El Sacramento de la Unción de los Enfermos

Jesús:
Pequeño hoy quiero seguiros enseñando.

El instrumento:
Todo lo que dispongas, Jesús, es lo mejor para mi alma.

Jesús:
Sí, hijo, todo lo que nace de Mi Sagrado Corazón, nace con amor y en sabiduría, y Mi Divina Voluntad es ofrecida a mis almas para que ellas libremente acepten mis gracias y mis cruces.
Pequeño en mi misión pública en la tierra, sané a los enfermos, consolé a los afligidos, fortalecí a los débiles, di luz a los ciegos y abrí los oídos a los sordos, los mudos hablaron y los cojos caminaron y me siguieron pues anuncié el tiempo favorable de Señor (Lc 4, 18-19. Este era Mi Pueblo, almas sufridas, almas pobres, gente sencilla. Y a este pueblo por quien me entregué como víctima al Padre Celestial, no los quise dejar solos ni desamparados sino que, en Mi Sabiduría y Mi Voluntad Amante dejé a este, Mi pequeño Rebaño, una Madre que con su presencia da ánimo, consejos y fortaleza a mis pequeños.

Os di los Sacramentos, que es Mi Corazón que aún está vivo y obrante dentro de Mi Iglesia.
Es por medio del sacerdote que actúo Yo mismo, ungiendo a los enfermos. Este Sacramento es una gracia de Amor Misericordioso para con los hombres. El Sacramento de la Unción sana principalmente el corazón a quien lo recibe. El Sacramento de la Unción dona fortaleza y paciencia al enfermo. El Sacramento de la Unción, a través de Mi Espíritu Santo santifica el dolor humano para que se unan a Mi Dolor. En este Sacramento toco la miseria de los hombres y por medio de este Sacramento las enfermedades se convierten en obras de glorificación para Mi Corazón (Jn 11,4).

No he dejado a Mi Pueblo solo, con hambre y enfermo sino que a través de Mis Sacramentos estoy con mi pueblo, sanando y alimentando a Mi Rebaño.
Los Sacramentos son Mi Vida obrante aún hoy dentro de Mi Iglesia.
Te bendigo. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Ave María Purísima, sin pecado concebida.