lunes, 27 de junio de 2016


El Sacramento de la Unción de los Enfermos

Jesús:
Pequeño hoy quiero seguiros enseñando.

El instrumento:
Todo lo que dispongas, Jesús, es lo mejor para mi alma.

Jesús:
Sí, hijo, todo lo que nace de Mi Sagrado Corazón, nace con amor y en sabiduría, y Mi Divina Voluntad es ofrecida a mis almas para que ellas libremente acepten mis gracias y mis cruces.
Pequeño en mi misión pública en la tierra, sané a los enfermos, consolé a los afligidos, fortalecí a los débiles, di luz a los ciegos y abrí los oídos a los sordos, los mudos hablaron y los cojos caminaron y me siguieron pues anuncié el tiempo favorable de Señor (Lc 4, 18-19. Este era Mi Pueblo, almas sufridas, almas pobres, gente sencilla. Y a este pueblo por quien me entregué como víctima al Padre Celestial, no los quise dejar solos ni desamparados sino que, en Mi Sabiduría y Mi Voluntad Amante dejé a este, Mi pequeño Rebaño, una Madre que con su presencia da ánimo, consejos y fortaleza a mis pequeños.

Os di los Sacramentos, que es Mi Corazón que aún está vivo y obrante dentro de Mi Iglesia.
Es por medio del sacerdote que actúo Yo mismo, ungiendo a los enfermos. Este Sacramento es una gracia de Amor Misericordioso para con los hombres. El Sacramento de la Unción sana principalmente el corazón a quien lo recibe. El Sacramento de la Unción dona fortaleza y paciencia al enfermo. El Sacramento de la Unción, a través de Mi Espíritu Santo santifica el dolor humano para que se unan a Mi Dolor. En este Sacramento toco la miseria de los hombres y por medio de este Sacramento las enfermedades se convierten en obras de glorificación para Mi Corazón (Jn 11,4).

No he dejado a Mi Pueblo solo, con hambre y enfermo sino que a través de Mis Sacramentos estoy con mi pueblo, sanando y alimentando a Mi Rebaño.
Los Sacramentos son Mi Vida obrante aún hoy dentro de Mi Iglesia.
Te bendigo. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Ave María Purísima, sin pecado concebida.


sábado, 25 de junio de 2016



Mi Sagrado Corazón es la fuente de la Eterna Sabiduría.

Mi Sagrado Corazón les concederá la Gracia del Don de la Sabiduría, si la piden con fe, para que, con la Eterna Sabiduría, disciernan, conozcan y vivan Mi Divina Voluntad, que es el Amor, que es Misericordia, que es Santidad.

Hijitos, Mi Sagrado Corazón desea almas reparadoras, almas eucarísticas, almas que se entreguen en sacrificio, todos los días de vuestra vida, por las demás almas que aún no Me conocen, por las almas que viven en pecado, por las almas que viven sin Paz, por las almas que viven rechazando Mi Amor.

Pequeños, recuerdan el mensaje de San Juan el Bautista, penitencia y conversión, ese mensaje vuelve a resonar en toda la Tierra, con Mis Llamados de Amor y las Manifestaciones de Mi Santísima Madre en todo el mundo, penitencia y conversión, para que vivan en santidad y para que vean los hombres, en vosotros, el testimonio de una vida entregada, de corazones que perdonan, de corazones que aman, de corazones que viven en Mi Paz.

Oren, pequeños Míos; oren a cada momento; la oración nunca acaba; la oración debe ser permanente y constante; oren por vuestra conversión; oren para que el Espíritu Santo les ayude a vivir en santidad; la santidad que brota viviendo Mi Divino Querer, viviendo los Mandamientos, viviendo el Evangelio.


Hijos, les amo y les bendigo, y recuerden la conversión y la penitencia es Mi Mensaje para el mundo entero antes de Mi Regreso. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén




El Sacramento del Matrimonio

Jesús:
Pequeño, anda escribe.
Dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a la que nuestro Abba le ha dado como esposa (cfr. Gn 2, 24). Pequeño, el Sacramento del Matrimonio es una unión de dos corazones que se unen para amarse y amando, ser colaboradores con la obra creadora de Mi Padre: “Creced y multiplicaos” (Gn 1, 28).

Esta unión es entre el varón y la mujer, la obra perfecta de Mi Padre, ya que el ser humano ha sido la única creatura hecha a imagen y semejanza Nuestra. El hombre es la única creatura que ha sido llamada y escogida por Mi Padre para tener una vocación a la unidad perfecta con Dios, unidad perfecta que se vivía en el Edén antes del pecado . Esta unidad fue rota por la desgracia del pecado y los hombres prefirieron usar la voluntad humana que vivir la Voluntad Divina.

Pero Mi Padre, que es Amor y Misericordia, lento a la Ira y rico en Clemencia (cfr, Nm. 14, 18), quiso que la vida del hombre se dignificara y santificara y que las generaciones fueran Pueblo Santo, Pueblo que ha sido redimido por Mí en la Santa Cruz.

El Sacramento del Matrimonio es un Sacramento de Amor para dignificar la descendencia del hombre, y que la familia sea la imagen (reflejada en el mundo) de la Santísima Trinidad. De las almas unidas en matrimonio se hace almas-sacramento, pues el Sacramento son la pareja, varón y mujer, cuya unión es consagrada al Señor y donde Yo en la persona del sacerdote entrego esa unión como mediador al Eterno Padre, y los hijos de un matrimonio son hijos nacidos en el orden y en la gracia.

Por eso debes orar por los matrimonios para que varón y mujer profundicen esta vocación, que es un llamado que nunca se acaba (durante el curso de la vida terrestre). Un llamado para amar siempre, amar para procrear, amar para servir, amar para amar.

Pequeño, en este Sacramento del matrimonio, que seguidamente se transforma en familia, se crea una unidad de amor, y esta unidad es un reflejo del Amor Trinitario. Por eso Satanás se afana buscando, por todo medio, acabar con el matrimonio y la familia. El divorcio, el adulterio, la fornicación, la infidelidad, son ataques del enemigo a la familia, proponiéndoles a los hombres una vida fácil sin amor, sin cruz.

Es egolatría total, y de esta egolatría nace el aborto, las aberraciones contra la naturaleza y toda clase de concepto (con el) que quieren nada más que invertir la imagen de la familia a una imagen de bestialismo total (la acción de la bestia en los hombres).

El Sacramento del Matrimonio es varón y mujer. El (mal llamado) matrimonio de Satanás y el anticristo es todo lo contrario.
La familia de Dios es: padre, madre e hijos. La familia del anticristo es todo lo opuesto.

El Sacramento del Matrimonio es un llamado al amor y la procreación
según el deseo del Padre. La unión ilícita del anticristo es desorden, lujuria, desobediencia y, como fruto, la muerte.
El fruto del Sacramento del Matrimonio entre varón y mujer es vida, amor y bendición.

Hijito,  dile a mi pueblo que reconozca, con espíritu diligente y corazón orante, las obras del enemigo, para que vean las señales de los tiempos y no se dejen confundir.
Pequeño, ora por toda la persecución a la familia que cada día se agrava más. Pequeño, mi pueblo no quiere conocer la Verdad, conocerme a Mí.

Ora por el Santo Padre y por todos los sacerdotes; ora por los religiosos y religiosas; ora por todo Mi Pueblo Fiel, para que defienda con valentía, como lo hizo Mi Amado Padre Nutricio San José y Mi Madre María, la joya del Señor: la familia y el matrimonio.
Te amo y te bendigo. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Ave María Purísima, sin pecado concebida.


viernes, 24 de junio de 2016



Jesús:
¿Hijito?

El instrumento:
Mi Divino Jesús, he aquí al hijo de tu esclava.

Jesús:
Pequeño, hoy aprenderás sobre el Sacerdocio, un Ministerio-Sacramento. 
El Sacerdocio de la Nueva Alianza me ofrece como Sacrificio vivo en el Altar. Ya no es el sacrificio de la antigua alianza con el sacerdocio del antiguo pueblo, sino que el Sacerdocio de la Nueva Alianza, firmada y sellada con Mi Preciosa Sangre, es un Sacramento de Mi Amor para Mi Esposa, Mi Iglesia, Mi Pueblo. 

El Sacerdocio es el Sacramento del sacrificio y del servicio. Cada hombre que escuchó Mi llamado y respondió “fiat” a mi invitación, recibe Mi Santo Espíritu y con Él, la autoridad para actuar en Mi Nombre y servir a Mi Pueblo “in persona Christi”. 

Las manos ungidas de mis sacerdotes han sido consagradas para hacerme presente en el altar y ofrecerme al Eterno Abba por las almas. El sacerdote en el altar deja de ser para ser verdaderamente Yo actuando y entregándome en sacrificio a Mi Padre. 

Este hermoso Sacramento tan amado por Mí, es un Sacramento de servicio y de entrega; de cruz y oblación, de amor y reparación. Sacerdote y Eucaristía es la unión mística de cada alma sacerdotal porque sin sacerdote no habría Eucaristía y sin Eucaristía.. ¿de que se sustentaría Mi Iglesia? Hijo, este Sacramento nace de Mi Iglesia especialmente para la Eucaristía. 

Ora por los sacerdotes para que aprecien y valoren este Ministerio-Sacramento que comparto con ellos.
Te amo y te bendigo. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Ave María purísima, sin pecado concebida.


jueves, 23 de junio de 2016


Mis pequeños hijos, el Señor les ama grandemente y les pide, con amor, que también ustedes le amen, le adoren, y reparen.

Hijitos, el Padre está sufrimiento grandemente; Él es Dios, pero también es Padre, y sufre por la pérdida de millones de almas. Hijos, consuelen al Padre; oren y adoren; clamen misericordia; sean pequeños niños en las manos del Padre; entréguense a Él; abracenlo con amor; reparen con vuestro amor, el amor que las demás criaturas no le ofrecen.

Hijos, sean niños: vivan de la alegría del Espíritu; vivan la alegría del Evangelio; vivan la esperanza de nuestros mensajes. El mundo os quiere quitar la Paz; no se dejen contaminar por el mundo, por el pecado, por el demonio.

Hijitos, sean fuertes y entre más pequeños se hagan en el Espíritu del Señor más grandes serán en la presencia de los hombres; porque siendo como almas niñas, que el Padre eleva y abraza, se elevarán como palomas hacia el Nido del Padre y la Madre. ¡Sean pequeños! ¡Oren mucho! No se cansen de orar por el mundo entero, por los sacerdotes, por vuestras naciones; oren por Israel, por Francia, por México.


Oren, oren, oren con el corazón; ése es Mi Llamado. Mi Casto y Amante Corazón les bendice en el nombre de Jesús. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.


miércoles, 22 de junio de 2016


 El Sacramento de la Confesión, un regalo de Mi Sagrado Corazón

Jesús: Pequeño.
El instrumento: Sagrado Corazón, he aquí a tu esclavo de amor, a quien has liberado de la esclavitud del demonio, del mundo y de la carne.

Jesús: Hijito, así es, Yo he librado a la humanidad del pecado pero aún la voluntad humana no se decide por la santidad cuando gratuitamente, a través de la gracia del arrepentimiento, pueden reconciliarse conmigo. 

Mi pequeño, muchos no acuden al Sacramento de Mi Misericordia porque simplemente no creen, otros no acuden a él por soberbia, desobediencia y orgullo, otros no acuden a él porque no desean liberar sus almas del egoísmo y del no-amor, y no renunciar a su voluntad humana para vivir la Divina Voluntad. 

Pequeñito, a Pedro y a mis apóstoles les concedí al Espíritu Santo y les di en Mi Nombre la autoridad para atar y desatar, para perdonar los pecados. 

Hijito, este Sacramento de la penitencia ha salido de Mi Sagrado Corazón que les ama para que no sólo tuvieran la gracia santificante recibida en el Sacramento del Bautismo por un tiempo determinado sino que, cada vez que sus corazones arrepentidos necesitaran ser absueltos de sus culpas a través de mis ministros, recibieran la gracia santificante que borre los pecados, sane las heridas de sus corazones y los liberara de la esclavitud del pecado.

Les amo tanto que he dado a Mi Iglesia este Sacramento de Misericordia para que siempre se reconciliaran con Mi Amor que es tan rechazado por las creaturas. 

Pequeño discípulo, te pido que ores para que Mi Pueblo conozca la grandeza de Mi Misericordia manifestada a los hombres a través del Sacramento de la Penitencia. Fiat, pequeño.

El instrumento: Fiat, fiat, fiat, mi amable Salvador.

Jesús: Te amo y te bendigo. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Ave María Purísima, sin pecado concebida.


martes, 21 de junio de 2016


Mis pequeños, Mi Corazón Inmaculado les protegerá de todas las calamidades, de todos los eventos, de todos los sucesos que se acercan para la humanidad.
Hijitos, oren y no desconfíen de Mi Amor Maternal.

Mi pequeño, recibe las instrucciones y las indicaciones de Mi Corazón Inmaculado para tu bien, para el bien de la familia, para el bien de mis pequeños apóstoles. A todos los protejo con Mi Manto de Amor pero no dejen de orar con el Santo Rosario para que Mi Amor Maternal los proteja de todos los eventos que, por Misericordia, vendrán a la tierra.

Mis pequeños, soy la Corredentora, la Medianera, la Tesorera de las Gracias del Cielo, confíen en Mí, llénense de Mi Amor. No teman pero prepárense, preparen vuestro corazón.
Mis pequeños, Mi Señor les ama y les cubre con la Preciosa Sangre.

Hijitos, no pierdan la Paz sino que oren, adoren, reparen, consuelen.
Pequeños, estoy con ustedes. Con vuestra entrega y amor serán parte del Triunfo de Mi Inmaculado Corazón si así están dispuestos de dejarse guiar por Mi Presencia Materna.


Pequeños, como Mi pequeño Ejército, oren para que vuestras oraciones salven a muchos de mis pequeños que aún no escuchan las Palabras de Mi Hijo Jesús.
Les amo y les bendigo. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


sábado, 18 de junio de 2016



Mis pequeños, Mi Sagrado Corazón que tanto les ama, les anima y les bendice.
Mi Sagrado Corazón y todas las obras y las almas que entregan su vida para extender el Reinado de Mi Sagrado Corazón no perecerán, sino que triunfarán Conmigo.
Mi Sagrado Corazón traerá el Reino de la Paz que vencerá la violencia. Mi Sagrado Corazón traerá el Reino del Amor que vencerá al odio.
Mi Sagrado Corazón traerá el Reino de la Alegría que vencerá a la tristeza.
Mi Sagrado Corazón traerá el Reino de la Eucaristía y las almas adorarán al Cordero Inmolado en el Altar.

Hijitos, no tengan miedo de amarme y servirme; porque el mundo es a Mí a quien odia; el mundo es a Mí a quien persigue; el mundo es a Mí a quien critica. Y si el mundo rechaza a Mis pequeños, me rechaza a Mí; porque Yo les he enviado a los pequeños, a los siervos, a los profetas de Mi pueblo.

Hijitos, si el mundo les odia es porque el Cielo les ama; si no son agradables al mundo es porque no actúan como el mundo actúa, sino que actúan bajo el Espíritu de Dios. Gracias serán derramadas por aquellas almas que son fieles hasta el momento de su pascua, hasta el día que se entreguen Conmigo al Padre Eterno.


Yo les amo, les acompaño en vuestro peregrinar, les alimento con Mi Santo Cuerpo, y al final los recibiré de la Mano de Mi Madre: La Corredentora, la Medianera, el Templo de la Santísima Trinidad. Les amo y les bendigo con Mi Santa y Preciosa Sangre. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.


jueves, 16 de junio de 2016



Mi Casto y Amante Corazón intercede por todos ustedes; ruego a Mi Hijo Jesucristo, el Hijo de la siempre Virgen María, que tenga piedad y misericordia por toda la humanidad.

Hijos Míos, es importante que oren el Santo Rosario y hagan Adoración Eucarística, para que con el Inmaculado Corazón de María y el Sagrado Corazón de Jesús muchas almas sean salvadas de la esclavitud del pecado y del dominio de Satanás en muchos corazones. Hijos, el tiempo es urgente, el mundo necesita de vuestras oraciones; conságrense todos los días al Inmaculado Corazón de María y al Sagrado Corazón de Jesús; lean la Santa Palabra del Señor; y, así, ofrézcanse, como una ofrenda viva, a la Santísima Trinidad por la conversión de los pecadores y la paz del mundo.


Hijos, vean en Mí el ejemplo de amor y entrega total a Jesús por medio de María; así, hijitos Míos, por medio de su Inmaculado Corazón serán verdaderos adoradores, en espíritu y en verdad, del Sagrado Corazón de Jesús, y el Señor les concederá la Paz. Les amo y les bendigo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.


martes, 14 de junio de 2016



Queridos hijos, Mi Corazón Inmaculado derrama Gracias Maternas cuando oran el Santo Rosario. Hijitos, oren; oren por la paz del mundo que está amenazada; oren por vuestro país. La oscuridad es muy densa, las almas no se arrepienten, no quieren dejar el pecado, y un pueblo atado al pecado es un pueblo que clama sobre sí la desgracia y la corrección. Mi Pequeño Remanente, les invito a orar y reparar por vuestros países; desagravien nuestros Corazones Unidos en el Amor por tanto pecado y dolor.

Hijitos, abran sus corazones a Mis Mensajes, y vívanlos con amor, sean realmente Apóstoles de los Últimos Tiempos, no tengan miedo que Mi Hijo Jesús protege a los hijos de la Mujer Vestida del Sol. Hijitos Míos, oren; oren por la paz; oren y ayunen, para que cambien el corazón de muchos pecadores y se conviertan.

Hijitos, Yo estoy con ustedes y les invito a que no se alejen de Mi Inmaculado Corazón. Les amo y les bendigo, porque Mi Hijo Jesús también les ama y les bendice con su Preciosa Sangre. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.



lunes, 13 de junio de 2016



El Sacramento de la Confirmación, un regalo del Sagrado Corazón

Escribe, hijo, Mi Llamado a la humanidad.
El Sacramento de la Confirmación que les he dado a toda Mi Iglesia, a través del Corazón Eucarístico de Mi Unigénito Jesucristo, es un Sacramento de Amor y Fortaleza.
Cuando un alma recibe este Sacramento del Espíritu Santo, recibe el Sello del Espíritu Santo, y renueva ese Ruah del Espíritu. El alma guiada por el Espíritu Santo confirma, declara y acepta que Mi Hijo Jesucristo es Redentor, Sumo Sacerdote y Rey. El alma al recibir este Sacramento declara a Jesucristo como Dios y Señor.
A través de este Sacramento, mis amados hijos, reciben al Espíritu Santo que resucita sus almas, reciben sus dones, frutos y carismas, instrumentos de santificación.

Con el Sacramento de la Confirmación el alma, al igual que la Reina del Cielo, vuelve a decir fiat, ese hágase divino, y el alma recibe al Espíritu Santo que hará de esa creatura un verdadero discípulo de Jesucristo, un verdadero soldado del Ejército del Cordero que ha vencido. Con este Sacramento la creatura toda, recibe las gracias necesarias para ser fiel y encender su corazón con el santo celo de Mi Gloria y por Mi Amor.

Con el Sacramento de la Confirmación reciben la armadura espiritual para batalla contra el mundo, el demonio y el pecado.
Este Sacramento hace de la creatura un verdadero apóstol de Jesucristo y un verdadero soldado e hijo de la Mujer vestida de Sol, que dijo “Fiat”.
Te amo y te bendigo.
Vive cada día este Sacramento declarando que Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida de su vida.
En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Ave María Purísima, sin pecado concebida.


sábado, 11 de junio de 2016



Unan sus corazones a Mi Sagrado Corazón y vivan de Mi Amor, llénense de Mi Amor y sientan Mi Amor; Amor crucificado, Amor resucitado, Amor glorificado, Amor eucarístico.

Hijitos míos, sientan Mi Amor, y con vuestros sufrimientos consuélenme de Mis Sufrimientos Divinos. Yo sufro, hijitos míos, al ver que Mi Muerte de Cruz es ignorada y se desperdicia la Gracia de la Redención en las almas que se condenan, en las almas que pecando me ofenden, porque Yo me entregué para que tuvieran Vida y la tuvieran en abundancia. Yo me entregué para que fueran santos y perfectos, pero sin embargo el mundo sigue igual, los corazones me ignoran, me critican, tergiversan Mis Palabras y persiguen a Mis siervos y profetas.

Hijos ¿a quién hablaré? sino sólo a Mi pequeño Remanente Fiel al que está allí conmigo, no sólo en la Gloria del Tabor sino en el Monte Calvario. Mi Madre Amantísima… Juan, Mi discípulo a quien mucho amo… y María Magdalena, que me amó de verdad y creyó en Mi Palabra, son la prefiguración de ese pequeño Resto Fiel que estuvo conmigo en la Cruz del Calvario.
Hijitos míos, sigan conmigo, sigan en Mi Corazón, sigan en el silencio y en Mi Amor, perseveren y no se cansen de seguirme.
Yo les amo y les bendigo, y quiero corazones que me amen con mucho Amor de Dios. El Espíritu Santo, si piden con fe, quitará vuestro querer humano y pondrá el Querer Celestial, y así, hijitos míos, me consolarán más.
Paz. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.


jueves, 9 de junio de 2016


Queridos hijos, Mi Corazón Amante hace un llamado a los hombres para que todos miren al Corazón Herido de Jesús y al Corazón Afligido de María, por los pecados de los hombres que cada día se agravan más. La oscuridad y el pecado han tomado la mayor parte de los corazones como propiedad suya, y los hombres también han declinado su voluntad para ofender al Señor.
El mundo necesita a los hijos del Inmaculado Corazón de María, que deben orar mucho por la paz.

Hijos, acójanse a Mi Manto y Casto Corazón porque en estos tiempos postreros, Yo protegeré a los hijos de Maria y a los discípulos del Corazón de Cristo,  para que los herodes, el anticristo y la falsa iglesia no ataquen a los hijos de María.
Mi Corazón de Padre les protegerá y les conduciré de Mi Mano hacia la Santa Casa Celestial de Jesús y de María para que juntos vivan el Eterno Cenáculo de Amor, que desde ya pueden vivirlo haciendo vida nuestros mensajes y siendo fieles a la Consagración a los Dos Corazones de Amor.


Hijitos, pidan Mi Intercesión y Yo les enseñaré a que sean fieles a Jesús y a María.
Les amo y les bendigo. En el nombre del Padre. y del Hijo y del Espíritu Santo.
Los niños también deben de orar.


martes, 7 de junio de 2016



Mis queridos hijos, les invito a la oración para que con sus corazones orantes reciban la luz del Espíritu Santo.
Hijitos, es importante que no dejen de orar, es importante que oren en familia, porque Satanás tiene una batalla muy fuerte contra la familia y contra la Iglesia.
Hijos míos, y deben estar dispuestos, despiertos y vigilantes para que protejan, con la fuerza del Cielo, las almas de sus familias, de sus hijos.

Queridos hijos, oren mucho por vuestras naciones para que con la oración toda esclavitud y opresión del enemigo, sean liberadas de vuestros pueblos, con la entrega de vuestras naciones a Nuestros Sagrados Corazones Unidos.

Hijos míos, oren mucho el Santo Rosario, es el arma que les doy para vencer al enemigo, es el arma que le doy a todos los hijitos consagrados a Mi Inmaculado Corazón para que no caigan en las perversidades y en las trampas del enemigo y sean fuertes en la lucha espiritual. Hijos, oren con más fe y con más fuerza del Espíritu para que no vacilen en vuestro seguimiento a Jesús.


Hijos míos, oren por Venezuela, oren por Nicaragua, oren por Méjico, oren por España, oren por Brasil.
Oren hijos míos, oren más y no olviden que Mi Hijo está en el Santísimo Sacramento esperando vuestra adoración y consuelo.
Les amo y les bendigo. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén


domingo, 5 de junio de 2016


Mis queridos hijos, Mi Inmaculado Corazón les ama tanto... Por eso confíen en Mí Amor Maternal, entréguense a la Obra de Mi Inmaculado Corazón. La devoción a Nuestros Dos Corazones, es la devoción que salvará al mundo.
Hijos míos, y si el mundo no escucha, entonces Nuestros Dos Corazones serán el Arca y el Refugio seguro para las almas que creen, escuchan, obedecen y esperan.

Hijos, Mi Corazón Inmaculado es la Fuente del Amor de Dios. El Amor de Dios demostrado en la Cruz que es Mi Hijo Jesucristo. El es el Agua de Mi Fuente Inmaculada. Yo soy la Fuente y Jesús es el Agua. Yo soy el Árbol y Jesús es el Fruto. Yo soy la Madre y Jesús es el Hijo. Por eso confiando y acercándose a Mi Inmaculado Corazón se encontrarán realmente con el Sagrado Corazón de Jesús.

Hijos míos, digan "sí" y no miren para atrás porque el Reino Eucarístico de Mi Amado Jesús ya está en los corazones que dan apertura a Nuestra Presencia, en todo el mundo.


Hijos míos, el Reino Eucarístico del Corazón de Mi Hijo se encuentra en los corazones sencillos, obedientes, y que esperan en el Señor.
Mi Inmaculado Corazón les ayudará si piden con fe, a ser fieles a Jesús. Eso es lo importante, ser fiel a Jesús y a su Evangelio. Y todo lo demás, Mi Hijo les concederá según Su Divinos Designios.
Oren, oren, oren siempre para que puedan comprender Mis Mensajes y Mi Presencia entre mis hijos. No cesen de orar.
Les amo y les bendigo. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén


sábado, 4 de junio de 2016



Queridos hijos, cuando ustedes oran con amor y con fe, Mi Sagrado Corazón es consolado por todas las ofensas y pecados que cometen los hombres.

Hijitos, les llamo a la conversión y a la adoración eucarística. No me dejen solo en el Sagrario, vivan de Mi Corazón-Eucaristía.
Hijitos, Mi Sagrado Corazón es la imagen del Amor que se entrega, del Amor crucificado, del Amor que muere, pero de un Amor que también resucita.


Hijitos, amen Mi Sagrado Corazón, no tengan miedo de seguirme en vuestra vida de consagrados a los Dos Corazones.
Les amo y les bendigo. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


viernes, 3 de junio de 2016



El Sacramento del Bautismo un regalo de Mi Sagrado Corazón

Jesús:
Pequeño, escribe. No te canses de escribir porque a través de estos Llamados de Amor y Conversión os iré mostrando la belleza de Mi Sagrado Corazón. Quiero enseñarte de Mi Sabiduría, pequeño.

El instrumento:
Mi amado Jesús, ¿qué puedo Yo decirte, sino solamente “gracias” y ofrecerte toda mi vida en adoración continua por Tu inmenso Amor.

Jesús:
Permanece pequeño, se siempre pequeño. ¿Recuerdas la jaculatoria que te había entregado para que se la dirigieras a Nuestro “ABBA PADRE”?

El instrumento:
Si, lo recuerdo: Padre, destrúyeme y en mis ruinas levanta Tu Santuario.

Jesús:
Si, (…) esa jaculatoria.
Hijito, hoy aprenderás sobre el Sacramento del Bautismo. Hijo, como te dije anteriormente, cada sacramento es un regalo de Mi Sagrado Corazón, y este en especial fue una gracia de Amor que Mi Sagrado Corazón deseó y realizó, cuando le pedí al Bautista San Juan, que me administrara el bautismo de penitencia y como el Espíritu en el Eterno, se manifestaron confirmando este deseo de Mi Sagrado Corazón.

Hijo, en otro pasaje del Evangelio le digo a Nicodemo que deben nacer del Agua y el Espíritu; otra vez Mi Sagrado Corazón entregando las primicias de este Sacramento. Luego en la Cruz, hijo de Mi Sagrado Corazón, valiéndose por Mi Santa Herida del Costado, fluyeron Sangre y Agua con los cuales bauticé la humanidad desde el Calvario para quitar la ceguera y (así) contemplaran al que traspasaron.

Hijo, nacer del Agua y del Espíritu es el Sacramento del Bautismo unido a un Pentecostés, porque cuando una creatura es bautizada se convierte en hija, por misericordia y en mis méritos, recibiendo en ese mismo instante al Espíritu Santo, entonces se convierte en Templo del Espíritu Santo, sacerdote, rey y profeta.

El Bautismo es el primer paso para la vida en Dios y es un requisito para la salvación porque, aquel que crea y se bautice, alcanzará la Vida Eterna.
El Agua Santa del Bautismo os hace, por mis méritos, hijos del Padre. El Bautismo entierra y esfuma, por pura misericordia, el pecado en vuestras almas, dando así muerte al hombre de pecado para que, dando su “fiat” en ese momento de consagración, resucite al hombre de la gracia.
Cómo anhela Mi Sagrado Corazón que los niños sean educados para que los niños cuiden y valoren su gracia bautismal.

Hijos, no permitan que Satanás os distraiga con las cosas de este mundo, vivan su Santo Bautismo viviendo la vida espiritual de la Gracia. Hijito, el Sacramento del Bautismo es un Sacramento de Salvación.
¡Pedid al Inmaculado Corazón de Mi Madre que ayude a sus corazones a vivir esa consagración bautismal! A ser fieles, a este santo propósito y a vivir como verdaderos hijos de Dios por el Bautismo que han recibido.
Te amo y te bendigo.

El instrumento:
Gracias, Jesús, ayúdame a valorar este Sacramento que he recibido y a dar testimonio de ser un verdadero hijo de Dios.

Jesús:
La Paz. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Ave María Purísima, sin pecado concebida.




Mi Sacramentos regalos de Mi Sagrado Corazón

Jesús:
Hijito ¿quieres aprender hoy?

El instrumento:
Si, mi amado Jesús, que Tu Divina Sabiduría me guíe y me ilumine para conocerte y amarte más y mejor porque quiero, Jesús, estar siempre dispuesto para Ti.

Jesús:
(…) hoy aprenderás sobre los siete regalos de Mi Amor. Siete signos que di a Mi Iglesia como muestra viva y testimonio fiel de que a través del Espíritu Santo, Yo vivo y actúo en Mi Iglesia. Estos siete regalos son Mis Siete Sacramentos, todos y cada uno de ellos son signos de salvación que han salido desde lo más profundo y tierno de Mi Sagrado Corazón.

Hijito, estos Sacramentos guardados y entregados a Mi Iglesia a través de Mi Sagrado Corazón son las señales de Mi Corazón palpitante en la Iglesia a la que tanto amo.
Pequeño, Siete Sacramentos de Amor que os he dado para la salvación de las almas. Siete Sacramentos que santifican a los hombres y dignifican la vida. Siente Sacramentos que son las siete lumbreras que ha guiado y guiará a Mi Fiel Rebaño.

¡Oh, Sacramentos!, siete prendas de Amor de Mi Sagrado Corazón entregadas a la Iglesia.
Hijo, ora, repara, para que el sentido sagrado del ministerio celestial renazca nuevamente en Mis Ministros y mis fieles y que no sea desperdiciado lo que os doy.

El instrumento:
Jesús, ¡gracias! ¡Cómo pensaste en todo para nuestro bien!. ¡Oh, Jesús, Misericordia y Amor! Cada vez más, me hacen tan pequeño y me estremezco al ir conociendo la profundidad de Tu Sagrado Corazón. Jesús, quiero preguntar si tu Amor Redentor, al entregarnos los Sacramentos, actúo también unido con tu Divino Querer.

Jesús:
Hijito, Mi Sagrado Corazón es la Fuente inagotable de Gracias. Mi Amor Eucarístico es su Fuente de Vida. Mi Amor Santo lo quiso, Mi Divina Voluntad lo hizo. El Amor al Querer, lo lleva a la Voluntad para el Hacer. Hijito, al explicarte esto, conoce el movimiento de Mi Sabiduría, siempre nueva y viva.

Te pido que repares por cada Sacramento de Mi Amor; desvalorizado, rechazado y sacrilegado, orando con Mi Sagrado Corazón siete Padre Nuestro y consuela a Mi Padre y a Mi Sagrado Corazón tan rechazado. Te amo, pequeño.

El instrumento:
Te amo, Jesús. Mi amor es tan pequeño… dame el Tuyo para amarte más, Jesús.

Jesús:
Lo hago en cada Santa Comunión.
Ten Mi Paz. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Ave María Purísima, sin pecado concebida.



jueves, 2 de junio de 2016


Queridos hijos, Mi Casto y Amante Corazón intercede por el Pueblo de María. Mi Casto y Amante Corazón es el protector de las almas que se han consagrado al Inmaculado Corazón de la Reina Celestial. Por eso, queridos hijos, la invitación que hago es que vivan y renueven, en cada momento de sus vidas, a través de la Oración, de la Adoración Eucarística, y del Santo Rosario, la consagración al Corazón Inmaculado de María, y, a través de la Madre Celestial, al Sagrado Corazón de Jesús.

Queridos hijos, el Mensaje del Cielo es para cada alma, es para que cada uno de los hijos de Dios lo asuma y tome su responsabilidad en cada Llamado de Amor y de Conversión.

Hijos Míos, vivan los Mensajes; el mundo necesita personas decididas y valientes, que renuncien a lo que deben renunciar, que digan 'Si' a la Voluntad del Señor, y sean testimonio vivo del Evangelio de Mi amado Hijo adoptivo Jesús.


Hijos, no se cansen de orar, de leer las Sagradas Escrituras, y conocer en profundidad el Gran Misterio de Amor que se guarda en los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María. Ese Misterio de Amor será revelado a las almas cuando oren con fe, cuando den apertura al Espíritu Santo, y cuando se decidan por la conversión y la santidad. Les amo y les bendigo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.