miércoles, 1 de junio de 2016


Te explicaré Mi Promesa

El instrumento:
Jesús, me postro ante Ti, te reconozco como Rey, Señor y Salvador de los hombres. Te doy gracias infinitamente por el don de la Sagrada Eucaristía.
Jesús hoy recurro a Ti y te pido que regales luz, sabiduría y discernimiento a Tu pueblo para que no sea confundido y comprenda Tu Palabra.

Jesús:
Amado hijito, Mi pueblo debe pedir la Eterna Sabiduría para comprender Mi Eterna Palabra, y comprendiendo Mi Eterna Palabra goce de Mis Promesas.
Te hablaré hoy de Mi Reino Glorioso del Fiat y de la Paz, Mi Reino Eucarístico. Hijo, todo aquel que recibe Mi Espíritu Santo en el Bautismo está llamado a vivir Mi Reino, pero las almas no son conscientes de este llamado. Y para vivir este Reino de Amor-Hostia es necesario consagrarse al Doloroso e Inmaculado Corazón de la Mamá Corredentora. Pero tú eres testigo, hijo, del desprecio y rechazo a Nuestra “Mater Coeli”. Hijo, muy pocas almas creen y aceptan Su Sabiduría que es uno de los dones de la Corredentora, que reúne y prepara a los 144.000, apóstoles de los últimos tiempos.

El instrumento:
Mi amado Jesús ¿Cuál es la primera puerta para entrar a este Reino? Y ¿Cómo vivimos ese Reino? ¿O cuando vendrá este Reino Glorioso?.

Jesús:
Hijito, la puerta es la consagración total al Inmaculado Corazón de la Mamá Celestial. A través de esta consagración empiezan a vivir el Reinado Eucarístico de Mi Sagrado Corazón.
Este Reinado, hijito, es un Reino de Corazones, es un Imperio de Amor dentro de los corazones. Corazones que, una vez consagrados a Nuestros Sagrados Corazones Unidos y que empiezan el vivir este Evangelio en tu tiempo, se convierte en un apóstol de los últimos tiempos, formado, educado y consagrado por, en, con y para María.
Ahora bien, hijito, vivir ese Reino, es vivir en la Divina Voluntad, es hacer vida la consagración total que hicieron a Mi Santa Madre. Vivir ese Reino, es vivir el Evangelio y Mis Llamados de amor y conversión. Es un vivir espiritual, es un vivir en Dios.
Si bien, hijo, he prometido un Reino Glorioso de Amor y Paz, es para que todas las almas lo vivan “ya” en sus corazones, pero vivir este Reino significará para muchos… martirio, para otros… testimonio, según Mi Divina Sabiduría. Unos se ofrecerán en oblación por el Reino, otras almas quedarán para dar testimonio de Mí, pero las dos situaciones espirituales son signos de Mi Reino: unos dan la vida y otros entregan a sus hermanos su vida de sí con el testimonio.
No se desconcierten, hijos,… quien estará “aquí o allá”… vivan ya Mi Reino, estén donde estén.

El instrumento:
Gracias, Jesús, por Tu Amor-Sabiduría.

Jesús:
(…) advierte a Mi pueblo, muchos profetas hablan en Mi Nombre pero no vienen de Mí.

Te amo, mi pequeñín, por tu sencillez y dependencia total. Te doy Mi Bendición. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Ave María Purísima, sin pecado concebida.


martes, 31 de mayo de 2016



Queridos hijos, Mi invitación para la humanidad es que invoquen la Divina Maternidad. La Divina Maternidad, hijitos, consiste en que Dios se hizo Hombre en Mi Vientre Inmaculado, pero no dejo de ser Dios. Acogí a Dios como Hijo y Dios tomó de Mí, Carne y Sangre, para convertirse en Hombre.

Hijos, en eso consiste el misterio de la Maternidad Divina en que Yo, criatura, fui Madre del Señor, Dios y Hombre verdadero. Esta Gracia tan poco conocida, pero tan amada por Jesús, deben invocarla las madres del mundo, para que en el gobierno de sus hijos los dirijan según el Espíritu Santo y no en los criterios humanos. Porque el Espíritu Santo es la fuente de verdadera sabiduría y de conocimiento. Y si vivimos y formamos a los niños en el espíritu del mundo se llenaran de egoísmo, de soberbia, de prepotencia, e incluso hasta el ateísmo práctico.

Por eso, hijos, enseñen a los pequeños que primero está Dios. Lo primero que deben aprender los niños es a obedecer los Diez Mandamientos para que eviten el pecado y la desgracia. Hijos, el mundo ignora las Palabras del Señor, e incluso muchos seguirán ignorando las Enseñanzas de Mi Hijo, porque no hay apertura de corazón en los hombres de hoy.

Hijitos, ustedes clamen la Divina Maternidad para que Mi Inmaculado Corazón de Amor Maternal gobierne a sus hijos, gobierne sus familias, gobierne sus vidas. Donde está Mi Inmaculado Corazón hay sabiduría porque Yo soy el Trono de la Sabiduría. Hijas, no olviden de invocar diariamente, sobre vuestro ministerio de madre, la Divina Maternidad, para que guíen a los hijos con amor, con sabiduría, y, sobre todo, en el Espíritu del Señor, que eso es lo más importante: Amar y servir al Señor. Yo les amo y les bendigo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.



sábado, 28 de mayo de 2016


Mi Sagrado Corazón es la Fuente de toda Sabiduría y Mi Voluntad actúa de acuerdo a Mi Sabiduría, por eso, hijos, pidan Mi Sabiduría, para que con el Don de la Sabiduría conozcan Mi Divina Voluntad para sus almas.

Hijos, Mi Deseo Primordial es la santidad, la conversión, la renuncia al pecado, y la salvación de las almas. Pero el mundo está tan distraído que ya no escucha Mi Voz. Por eso, ahora, llamo a las Pequeñas Ovejas que han permanecido fieles y escondidas, entre Mi Rebaño.

Hijitos, no tengan miedo, estoy con ustedes. Mi Sagrado Corazón acompaña a Mi Pueblo Fiel y Yo como Buen Pastor los conduciré a la Tierra donde Mana Leche y Miel, la Tierra Bendita del Inmaculado Vientre de Mi Mama Celestial, y allí inauguraré el Reinado Eucarístico de Mi Sagrado Corazón.

Oren y a través de la oración prepárense para la Purificación, donde separaré las ovejas de los lobos, donde limpiaré el trigo que ha sido cosechado, donde colaré las malezas de las primicias.


Hijos, oren, perseveren, carguen vuestras cruces, y unan su voluntad a Mi Divina Voluntad, porque pronto el Inmaculado Corazón de Nuestra Señora triunfará. Les amo y les bendigo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.


jueves, 26 de mayo de 2016


Queridos hijos, Mi Casto y Amante Corazón fue moldeado por el Espíritu de Dios a través de la Santísima Virgen. Mi Casto y Amante Corazón recibió dones y virtudes a través de las Manos Inmaculadas de María. Mi Casto y Amante Corazón fue conquistado por María; en la medida en que Me consagraba a su Inmaculado Corazón, el Espíritu Santo actuaba con más apertura en Mi Vida en la Sagrada Familia.

Hijos Míos, abran sus corazones al Espíritu Santo, pero ábranlos de verdad, que la mala cizaña, que se esconde en los corazones, sea podada por el Espíritu Santo a través del Inmaculado Corazón de la Reina Celestial.

Queridos hijos, vivan las virtudes, las virtudes adornan el alma y la Gracia sostiene las virtudes, para que con vuestras obras, vuestra vida, vuestro ser entero, den testimonio de Jesucristo, la Luz del Mundo.

Hijos, no tengan miedo de aceptar a María, en vuestras casas, en vuestros corazones, para que Ella moldee cada corazón a imagen de su Corazón Inmaculado, que tanto agrada al Señor. Yo rogaré por todos los hijos de María para que sean fieles a su entrega total a la Madre de Dios. Les amo y les bendigo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. 





Mis queridos hijos, os muestro Mi Corazón para que en Él depositen vuestras oraciones y súplicas, las cuales Yo presentaré ante Mi Hijo Jesucristo y Él las entregará al Eterno Padre, desde la Cruz, Cruz de Amor y de Reconciliación.

Hijos Míos, les invito a que oren para que Jesús reine en vuestros corazones. Oren mucho y oren de verdad. Contemplen a Mi Hijo en la Cruz y no tengan miedo de abandonarse en el Amor.

Hijitos, oren mucho para que Satanás sea debilitado con vuestras oraciones. Porque cada hijo de Dios, consagrado al Señor desde el Bautismo, tiene las Gracias necesarias para vencer al demonio, al mundo, y a la carne.

Hijitos, con sus oraciones rescaten a las familias, que están grandemente sometidas a la influencia de Satanás. Todo este ilusionismo del hombre de crear familias según sus gustos y placeres es pura fantasía que Satanás ha puesto en los corazones de los hombres para alejarlos del proyecto del Padre Eterno.


Hijos Míos, oren mucho porque Satanás está atacando con mucha fuerza a las familias y a la Iglesia de Mi Hijo. Sean fuertes en el Espíritu Santo y vivan en el Amor de Dios. Les amo y les bendigo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. 


sábado, 21 de mayo de 2016



Mi Sagrado Corazón es vuestro alimento, vengan a comer de Mi Sagrado Corazón presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Cada Santa Hostia Consagrada estoy vivo y presente, tocando a mis hijos, a las almas que redimí con Mi Preciosa Sangre derramada en el Calvario.

Queridos hijos, amado Pueblo Mío, Mi Sagrado Corazón quiere la conversión de todos pero muy pocos están atentos a la Voz del Buen Pastor. 
Mi Santo Vicario el Papa sufre mucho. Oren por él. Grandes guerras espirituales existen en los míos, porque no se comprenden y porque no unen su pequeñísima voluntad divina que es Una sola y nunca cambia.

Hijos míos, obedezcan a Mi Madre. Ella es la Tesorera de las Gracias del Cielo. Obedézcanla. Mi Sagrado Corazón sufre grandemente cuando critican, cuando se burlan y cuando dudan de Mis Palabras dichas a través de la Boca Santa de Mi Madre.

Hijos míos, hasta cuando escuchareis Mi Voz. Al mundo le falta muy poco tiempo para que vean cumplirse Mis Palabras. ¡Ay de los que no me escucharon! ¡Ay de los que desobedecieron! ¡Ay de los incrédulos! porque también a ellos los llamé y no me obedecieron, rechazando Mi Espíritu Santo. 

Hijos míos, remanente fiel, oren y reparen. Y no se cansen de reunirse en vuestros Cenáculos de oración para unirse conmigo y Mi Madre del Cielo en santo amor. A todos mis hijos dispersos por el mundo les llamo a que empiecen a reunirse en pequeños cenáculos de oración como las primeras comunidades de mis apóstoles y discípulos en torno a Mi Santa Mama.


Con el poder de Mi Sangre y la unción de Mi Sagradas Llagas. Les entrego la bendición en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


viernes, 20 de mayo de 2016



‘Mi Remanente Fiel tendrá Dos Protectores’

La Santísima Madre: Hijito, Mi Corazón Inmaculado viene a encontrarse contigo.

El instrumento: Madre Amable, dime que quieres que aprenda hoy.

La Santísima Madre: Hijito recuerdas que te enseñé sobre la misión de San José, el Varón Justo, que será la de custodiar a todos los apóstoles de nuestros Sagrados Corazones, y la misión de San Miguel , el Arcángel del Señor, que será dirigir el Ejército Mariano y de entablar y vencer la Batalla contra Satanás.

El instrumento: Si, Mama Celestial, recuerdo ese mensaje.

La Santísima Madre: Pues ahora, hijito, he confiado a Mi Remanente Fiel a la intercesión de dos Santas Almas que son ejemplo de amor, valor, y predilección de Mi Amor Maternal: Santa Filomena, Patrona de los hijos de Mi Inmaculado Corazón, y el pequeño San Tarsicio. Pequeño, estas dos almas han sido celosas con Jesucristo, buscando sobre todo la mayor Gloria de Dios. Mi Remanente Fiel debe implorar la intercesión de Santa Filomena, a la que estando en sus sufrimientos y martirio visité; ella protegerá a las almas consagradas a Mi Corazón Inmaculado, y es ejemplo de fidelidad y radicalidad evangélica. Y ahora, pequeño, también he encomendado a mi pequeño mártir San Tarsicio que suplique por el Remanente Fiel, para que aprendan de este niño el celo y el amor a la Santa Eucaristía, que así como el dio la vida física para defender a Mi Hijo, Mi Remanente Fiel de su vida también a través de la oración, la adoración eucarística, y la reparación. Hijito, estas dos Almas Santas intercederán por Mi Pueblo para que sea fiel a la entrega que ha hecho a Mi Inmaculado Corazón Corredentor y para que sean adoradores y reparadores de la Sagrada Eucaristía, que es Mi Hijo Jesucristo entregado por Amor.

El instrumento: Gracias Mama Celestial por esta enseñanza y por estos dos grandes Santos que nos protegen.

La Santísima Madre: Mi pequeño, Lucía, Francisco y Jacinta te acompañan e interceden por ti.

El instrumento: Gracias Madre, me abandono en ti.

La Santísima Madre: Te amo hijito y te doy Mi Bendición Maternal. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Ave María Purísima, sin pecado concebida.




‘Tu alma, Esposa del Cordero’


Jesús: Tu alma pequeña es Esposa del Crucificado.

El instrumento: Jesús eres eternamente el Amor de la Cruz, pero perdona mi ignorancia y dime Jesús que son las almas esposas.

Jesús: Hijito, desde el Bautismo, las almas son liberadas de la esclavitud del pecado, el alma es perdonada y consagrada a mi Sagrado Corazón. Esa alma bautizada no sólo es parte de la Iglesia, sino que se vuelve Iglesia. Entiende, hijo, que el alma es Iglesia, unida a Mi Cuerpo Místico. El alma al ser Iglesia se vuelve Mi Esposa, pues la Iglesia es Mi Esposa. Pero hoy, en vuestra actualidad, las almas han perdido la conciencia de Mis Esposas y la responsabilidad que conlleva el ser Mis Esposas. Cuando un alma comete un pecado es infiel a Mi y a la Alianza de Amor que Yo firmé con Mi Preciosa Sangre en la Cruz del Calvario. Hijo, cada Santa Comunión es una renovación de nuestra unión espiritual. Cuando me recibes en el Santísimo Sacramento del Altar ocurre una y otra vez un desposorio eterno, del alma y el Cordero de Dios.

El instrumento: Jesús que me pides para comprender en tu Divina Voluntad este Misterio de Amor.

Jesús: Mi Madre, Señora y Reina de las Bodas Mesiánicas, os ayuda a comprender este Misterio de Amor y Redención, pero como parte introductoria, y pedida por Mi Padre del Cielo, es necesario consagrarse primero a su Doloroso e Inmaculado Corazón. Desde su Corazón Purísimo de Hija, de Madre, y Esposa comprenderán y vivirán las delicias de la Santísima Trinidad. Mientras las almas y el mundo no se entreguen a su Purísimo Corazón no encontrarán la Verdad. No porque Yo no lo desee, sino porque su Corazón Inmaculado es el único que se ha abandonado plenamente y creído sin vacilar en Mi Divino Querer Trinitario de Amor y de Misericordia.

El instrumento: Jesús, entonces la Mama Celestial es la Puerta de Salvación para encontrarnos realmente Contigo.

Jesús: Si, Puerta de Salvación, es decir, que es Corredentora. Hasta que nuestra Santa Madre no sea reconocida como Mi Perfecta Colaboradora de Mi Plan de Salvación y Corredentora de las Almas y de la Iglesia, el mundo, la humanidad, no entenderán Mis Palabras y no acogerán Mis Pedidos.

El instrumento: Gracias Jesús, por ser mi Maestro; siempre me demuestras tu Amor, enseñándome la Verdad.

Jesús: Porque les amo, les enseño la Verdad. Hijito te amo y te bendigo. Consagra con Mi Preciosa Sangre tu alma pequeña, Mi Esposa. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.


Ave María Purísima, sin pecado concebida.


jueves, 19 de mayo de 2016



Queridos hijos de María, invoquen al Espíritu Santo, cada día, en vuestras oraciones, y, que, a través del Inmaculado Corazón de María, el Espíritu Santo derrame sobre sus pequeños corazones la Unción Celestial, que pasa a través de las Manos de María, y, para que, esa Unción, les haga siervos fieles del Inmaculado Corazón de la Reina del Cielo, como el Espíritu Santo lo hizo 
también Conmigo, en Nazaret.

Queridos hijos, Mi Hijo adoptivo Jesucristo quiere que ustedes vean en Mi Casto y Amante Corazón un ejemplo de vida interior, de silencio, y de contemplación. Hijitos, para que vuestra vida espiritual sea una incesante vida de oración, los apóstoles de los últimos tiempos tienen que llevar una vida de oración. Con sus oraciones destruyan las obras de Satanás y sean fuertes contra el Enemigo de Jesucristo y de su Iglesia, para que no caigan en sus trampas.

Hijos Míos,  recuerden que Soy el Santo del Silencio. Vivan la vida interior del espíritu que se abandona totalmente a la Divina Voluntad y al Espíritu Santo. Hijos, intercedan y oren por la Paz, que está amenazada. Los Enemigos, los Herodes, avanzan, pretendiendo quitar toda fe en la tierra, todo amor a María, y toda adoración al Santísimo Sacramento del Altar.

Sean perseverantes y fieles y Yo caminaré delante del Ejército Mariano en este Éxodo de los corazones. Hijos, no desconfíen, ni se desesperen por las cosas del mundo, sólo oren, oren, y oren mucho. Les amo y les bendigo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.


miércoles, 18 de mayo de 2016


Ofrécete también por ellos.

El instrumento: Mi amado Padre Celestial, te pido que tengas paciencia con nosotros. Papá Celestial, mi alma sufre al verte olvidado e ignorado por tus creaturas, los hombres. Este mundo, Papá del Cielo, está terriblemente mal, la degradación del hombre en todo aspecto está en su culmen. Cuantas almitas, Padre, se están perdiendo. Los pecados de la carne y contra la naturaleza son inimaginables. Señor, hasta donde hemos llegado los hombres, los que Tú amas.

Dios Padre: Hijito mi muy amado, te doy un poco de Mi Dolor de Amor. Hijo, soy Padre, y como Padre me he decepcionado de los hombres. Cambiaron su libertad en libertinaje y vuestra capacidad de amar en lujuria y depravación. ¡Ay hijo! Esta generación está peor que Sodoma y Gomorra y es necesario purificar Mi creación.

El instrumento: Señor, yo no quiero contradecirte, tu sabes lo que es correcto, bueno y necesario para nosotros. Sólo te pido que me ayudes a consolarte unido a mi Jesús.

Dios Padre: Hijo, sabes que del pecado de la carne y de los pecados contra la naturaleza han dado como resultado el abominable pecado del aborto. Unos por tener placer barato sin responsabilidad y otros porque la depravación de sus corazones ya ha llegado a la máxima oscuridad.
Sabes también, hijito, la impureza es terrible en el mundo de hoy. Los pecados contra la pureza están a su orden del día. Muchos promueven la impureza de muchísimas formas. Solamente lo que hacen es condenar sus almas, ellos mismos, por propagar las obras y seducciones de Satanás. Las violaciones, la prostitución y el libertinaje han sido la ruina de la sociedad. Cómo sufrirán en el fuego eterno los que se han entregado a estos pecados.
Hijo ofrécete, ofrécete con Jesús en la Cruz por ellas. Clama con Mi Hijo Crucificado amor, perdón, conversión por estas almas. Hijito sufre en la Cruz de Amor y Redención, por esas almas que se alejaron de Mi Divino Querer. Ora y repara.
Te amo, hijo.

El instrumento: Te amo Papá Celestial pero quiero amarte más.

Dios Padre: Mi Espíritu Santo, Jesús y María te enseñarán. Ten Mi Paz. Vive en Mi Amor. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Ave María Purísima, sin pecado concebida.






Mi Corazón Inmaculado triunfará

El instrumento: Querida Mamá del Cielo, que tu Corazón Inmaculado de la Anunciación-Encarnación y Doloroso en la Crucifixión de Tu Hijo, pronto se manifieste trayendo el Triunfo final de Tu Amor Maternal para detener tanta maldad que aflige el Corazón de Tu Hijo.

La Santísima Madre: Mi bien amado hijo, mi gran promesa de Fátima se cumplirá según la Voluntad de Mi Hijo. La devoción a Mi Doloroso e Inmaculado Corazón es la devoción del Cielo, porque es amar toda Mi Persona, Mis Sentimientos, Mi Amor a Dios. Hijo, esta devoción tan amada por la Santísima Trinidad, se establecerá en el mundo con su Triunfo Final. Será este Triunfo la puerta que dará paso al Reino Eucarístico del Sagrado Corazón de Mi Hijo y se establecerá la paz… la paz, la unidad, la conformidad a la Divina Voluntad.
Ora, hijito, por mis intenciones.

El instrumento: Así lo haré Madre, bendíceme.

La Santísima Madre: Te amo y te bendigo. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.


Ave María Purísima, sin pecado concebida.


martes, 17 de mayo de 2016


Queridos hijos, los miro a todos ustedes con Ojos de Misericordia porque con fe y con amor oran Mi Santo Rosario. Mis amadísimos hijos, el Espíritu Santo desea actuar con libertad en los corazones, pero el pecado y el materialismo, que se guardan en el interior de Mis hijos, no permiten que el Espíritu Santo haga Su Obra, porque no se abandonan a Su Divino Querer. Pero a través de Mi Intercesión, Yo derramaré la presencia del Espíritu Santo sobre cada uno de los hijos que se consagran a Mi Inmaculado Corazón y están atentos a las Palabras de Mi Hijo, en el Santo Evangelio, y se dejan guiar por Mis Consejos Maternos.

Queridos hijos, les invito a vivir en el Espíritu Santo, a aclamar la presencia del Espíritu Santo a través de Mi Inmaculado Corazón, para que el Espíritu Santo y Mi Intercesión Maternal conceda la paz en los corazones, protección, y santidad para toda la Iglesia, y una unción de Mi Amor Materno para todo Mi Ejército.


Queridos hijos, el Espíritu Santo y el Santo Rosario aumentarán vuestra fe, vuestro amor, y vuestra adoración a Jesús verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Les amo y les bendigo a todos. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén


jueves, 12 de mayo de 2016



Queridos hijos, pidan por la conversión de los corazones. Esta generación de esta sociedad actual ha caído en la degradación moral. Los hombres ya no respetan a sus hermanos y, por lo tanto, ya no creen en Dios. Esta generación es acusada por los Ángeles, por los pecados que se cometen, y los abortos claman justicia al Padre. La violencia está destruyendo vuestros pueblos. Los gobiernos están buscando un sólo ideal: Reemplazar a Dios por las riquezas humanas.

Hijos, esta generación se dirige a un abismo y se auto-destruye, porque no hay sinceridad y conversión. Muy pocos escuchan a nuestros profetas y, otros, pocos más, son los que, les creen, creen en la palabra que se les ha sido dada paran advertir, anunciar, edificar y denunciar.


Hijos, consagrensen diariamente a nuestros Sacratísimos Corazones, serán vuestra protección en esta Era de Maldad. Oren, oren, y no se cansen de orar, de elevar súplicas y plegarias, a Dios Padre para que tenga misericordia del mundo. Hijos, Mi protección paternal estará con todas las almas sencillas y obedientes que buscan con sinceridad al Señor. Les amo y les bendigo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.


martes, 10 de mayo de 2016



Queridos hijos, Mi Corazón Inmaculado intercede por Mis hijos y como Madre les exhorto al camino recto, al camino de la justicia, a una vida de santidad, a una vida de amor, a una vida en Dios.

Hijos Míos, vivan en el amor para que reciban paz, para que se reconcilien unos con otros. Porque Satanás es el padre de la división, de la mentira, y del odio. Y Jesús es unidad con el Espíritu Santo y con el Padre, es amor, es perdón, y Me envía a invitar a todos los hombres a la reconciliación.

Hijos, sean humildes, sean sencillos. Todos sean pequeños y no se dejen llenar por la soberbia y el orgullo, porque ofenden a Mi Hijo, porque son actitudes llenas de egoísmo que están destruyendo el mundo causando guerras y causando sufrimientos de muchos hijos Míos.

Hijos Míos, oren con fe para que puedan vivir en paz, para que puedan perdonar, para que puedan caminar de Mi mano hasta Mi Hijo Jesús. Oren por las familias, oren por la juventud, oren por los niños. Oren, oren, oren, para que sus corazones encuentren una verdadera conversión.


Hijos Míos, Yo les amo y les bendigo y les acompaño en vuestro peregrinar. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.


domingo, 8 de mayo de 2016


Mis amados hijos, la oración abre en ustedes vuestros corazones a Dios. Cuando oran, sus vidas dan lugar al Espíritu Santo para que actúe y haga maravillas en sus hijos, pero cuando no oran cierran sus corazones y sus voluntades humanas a la acción de Dios.

Por eso, hijitos míos, les invito a orar con mucha fe. Abran el corazón a la oración. No se cansen de orar porque el que ora cambia también en la medida que ora, porque en la oración se derraman muchas gracias del Cielo para vuestra conversión. Cuando oran desde el corazón experimentarán el gran Amor de Dios por cada uno de ustedes.

Oren sumergiéndose en el Amor de Jesús, oren sintiendo al Amor crucificado. Hijos míos, oren con amor.
Yo les amo y les bendigo. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.




El instrumento: Trae enseñando Su Sagrado Corazón.

Jesús: Queridas almas, Mi Sagrado Corazón de Amor es un Tesoro infinito de Misericordia para todos los hombres. Cuando Mi Costado fue abierto, Mi Corazón fue traspasado y brotaron infinitas Gracias para el mundo entero.

Hijos míos, reparen Mi Sagrado Corazón, con sus oraciones, sacrificios, penitencias… por el dolor que los hombres causan a Mi Sacratísimo Corazón.

Oren por mis predilectos, los sacerdotes. Oren por todo Mi Rebaño. Oren por todo el mundo, y beban de esta Fuente inagotable que Yo dejé que fuera abierta para todos. Sáciense de estos divinos dulces de Amor. Llénense de Mi Amor. 
Mi Sagrado Corazón les ama, les bendice.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

jueves, 5 de mayo de 2016



Hijos, el tiempo en el que el mundo está sumido es un tiempo de dolor, de confusión. Muchos hombres y mujeres están desorientados: viven el relativismo, viven sin amor. Muchos corazones están enceguecidos por el materialismo. Y muchos jóvenes viven en la idolatría. Muchos niños ya no se acuerdan de orar y de pedir por la paz. La oración hace falta en muchos corazones. Y sólo orando desde el corazón podrán conseguir la paz, detener las guerras, y cambiar el mundo: con oración y el ayuno.

Queridos hijos, la paz de muchas naciones está amenazada y la Tercera Guerra Mundial profetizada por la Santísima Virgen está en su curso, porque los hombres no han querido escuchar a Dios y se están destruyendo. El pecado del aborto clama justicia y muchas almas se condenan.

Queridos hijos, ustedes que se reúnen para escuchar nuestros mensajes y que son hijos del Inmaculado Corazón de la Madre Celestial: oren; no se cansen de orar, no se cansen de escuchar nuestros mensajes, no se cansen de perseverar, porque son almas de oración las que necesitamos, para que intercedan por la paz, por la conversión de los pecadores.

Hijos, oren, oren por el mundo. Muchos pueblos están siendo aniquilados por la guerra, muchos hombres y mujeres abandonan sus países y lo que encuentran es violencia y rechazo; ya la vida humana desde el vientre materno es amenazada. Hijos, obedezcan el Llamado de su Madre. Yo intercederé por los hijos de la Madre y Yo los protegeré de los Herodes de este tiempo, pero es necesario docilidad y voluntad.


Mis Lirios de Amor y de Pureza les entregarán esa Gracia si oran con fe y con perseverancia. Les amo y les bendigo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.


martes, 3 de mayo de 2016



Queridos hijos, Mi Corazón Inmaculado se abre a las súplicas y a los sufrimientos de Mis hijos en todo el mundo. El mundo está lleno de dolor, de tristeza, falta de fe, y la falta de esperanza dominan los corazones.
Queridos Apóstoles de Nuestros Sagrados Corazones, sean luz en este tiempo; que los hombres vean en ustedes la confianza y la serenidad en el Sagrado Corazón de Jesús.

Queridos hijos, en estos tiempos, muchos están atribulados, confundidos, con mucha falta de fe, de confianza, de amor. Les pido que oren por el mundo, que oren por todos los pueblos que están en su tribulación, que oren por su propia nación.

Hijos Míos, en este tiempo, lo importante es orar, reparar, y consolar al Sagrado Corazón de Mi Hijo. Oren, hijos Míos, esa es vuestra misión: Orad por la Iglesia, que está sufriendo; orad por vuestros hermanos, que están sumidos en calamidades, tinieblas, y tribulaciones; orad por vosotros mismos, para que sean fieles, para que comprendan Mi Mensaje, para que amen de verdad a Jesús.


Hijos Míos, oren, desde Mi Corazón Inmaculado; ofrézcanse, también, por la humanidad. Les amo y les bendigo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.


lunes, 2 de mayo de 2016



Lo que importa es el Amor

Niño, permite a tu pequeño corazón ser llenado y limpiado por Mi Amor Eucarístico. Hijito, cada Palabra que sale de Mi Sagrado Corazón es como una gota de agua refrescante para mis escogidos y discípulos, que en estos tiempos viven su desierto. 

Hijo, Mi Sagrado Corazón sangra y sufre por el mundo de hoy, todo es poder, egoísmo e idolatría. 
Se han olvidado de Mí hasta en Mi propia Casa, Mi iglesia. Ahora, muchos de los que me sirven, todo lo hacen monótono por tradición y ocupación. La profundidad del Misterio Eucarístico, que es una nueva encarnación en el pan y en el vino, ya es ignorado y es olvidado.

Al ocupar (usar) la imagen de la Encarnación, te quiero decir amado, que ese milagro de la transustanciación se da por medio del Fíat de Mi Madre dicho por cada corazón de mis sacerdotes, es un Fiat sacerdotal.

Pequeño, qué grande es Mi Santo Sacrificio actualizado hoy en cada Altar, pero que poco amor hacia Él. No se ama Mi Santa Eucaristía. Hijo, muchos hablan del rito y de las formas de celebrar. Hijo, el rito es importante, claro que sí, pero es importante en su amor. El Amor, Mi Amor hace importante la Liturgia, Mi Sacrificio Eucarístico.
Mi Santa Misa es lo más debe amarse y cuidarse.

Velen, mis sacerdotes, por mis derechos y no busquen complacer a la creatura sino al Creador, Redentor y Paráclito, Dios Trino y Uno que os ama tanto.

En Mi Casa han querido esconderme, ocultándome, apartando los Sagrarios del Sagrado Altar. ¡Ay hijos!, les digo, velen por el Maestro y vivan sus Enseñanzas. Agrádenme a Mi y no al mundo. Vivan la Eucaristía con amor. 
Oren el Rosario de Mi Mama Celestial por amor.
Te amo y te bendigo. En el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén


jueves, 28 de abril de 2016


Queridos hijos, Mi Llamado de Amor se centra en la Eucaristía y en el Rosario. Adoren a Jesús rezando el Santo Rosario. Rezando el Santo Rosario de la mano de la Madre Celestial lleguen al Sagrado Corazón de Jesús.

Estos Tiempos de mucha Tribulación, el Resto Fiel se mantendrá unido y fortalecido con la Eucaristía y el Santo Rosario. Con éstas dos armas poderosas para el espíritu, detengan la avalancha del odio de Satanás para la Iglesia, para los que creen en Jesús, para los hijos de María. Con la Eucaristía y el Santo Rosario salven a sus jóvenes, salven a sus hijos, salven sus hogares. Con la Eucaristía y el Santo Rosario disminuyan la maldad del mundo y consuelen a Dios Padre por tanto pecado.

Queridos hijos, el Cielo invita a centrarse en la Eucaristía y el Rosario. Adoren al Corazón Eucarístico de Jesús de la mano de la Madre y con el Corazón Eucarístico de Jesús anonádense en el Vientre Inmaculado de María, para que sean protegidos, preservados, y sellados con la Sangre del Cordero del gran sufrimiento en el que está la Iglesia, los pastores, el mundo en general. Toda la Creación ha entrado a la agonía de Getsemaní.


Hijos, oren, oren, oren: conviértanse, porque Jesús está compartiendo su agonía con su Iglesia. Es tiempo de orar, de perseverar, y de ser fieles. Les amo y les bendigo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.